sin ciencia no hay futuro

¿Una sociedad dominada por las hembras de la especie? Nah...

Los bonobos son nuestros primos hermanos y parecen haber encontrado el secreto de la felicidad. 

Publicado: 2014-03-08

La verdad es que a mí los bonobos siempre me han parecido súper. Son lindos, en primer lugar, pero además de eso parecen tener varios secretos para una vida feliz, que ya quisiéramos nosotros, sus primos hermanos.

Por si no conocen a los bonobos, un breve primer. Se trata de aquellos animalitos que antes conocíamos como "chimpancés pigmeos", pero que en realidad no son ni una cosa ni la otra. Son una especie por derecho propio, y aunque sí son más ligeros que los chimps, su tamaño varía demasiado como para considerarlos enanos

 Y lo importante es esto: como con los otros, los seres humanos compartimos con los bonobos casi el 99% de nuestro material genético. Es decir, si nos viera un antropólogo de marte a los tres juntos (gente, chimpacés, bonobos), le costaría mucho hacer la distinción. Le pareceríamos la misma cosa. Quizá porque, en el gran esquema cósmico o como quiera que se llame, lo somos.

Pero sí hay una diferencia de comportamiento. Ahí donde los chimpancés son agresivos, los bonobos son tranquilos. Ahí donde los chimapancés organizan guerras y se matan los unos a los otros, los bonobos resuelven sus conflictos. Ahí donde los chimpancés oprimen a sus hembras y las tratan como cosas, los bonobos hacen todo lo contrario. No existe hasta ahora ninguna observación de un bonobo matando a otro, ni en la vida silvestre ni en cautiverio. Y mira que los científicos las han buscado. 

En el párrafo anterior, podría cambiarse "chimpancés" por "seres humanos" y todavía no estaríamos faltando a la verdad.

¿Y cómo lo hacen? Pues en realidad su secreto es sencillo. Tiene dos partes, que quizá sean dos caras de una misma estrategia. 

La primera es que toda la energía que tanto los humanos y los chimpancés le dedicamos a la agresión y la competencia, los bonobos se la dedican al sexo. En todas las combinaciones posibles, a toda hora, con cualquier pretexto. O con ninguno. El sexo (que hacen con frecuencia mirándose a los ojos, algo que sorprendió mucho a los científicos en su momento) es el aceite de su vida social. Y la táctica que usan para disolver las situaciones de conflicto.

Y la segunda parte es la que me parece más significativa: a diferencia de las sociedades humanas y las de los chimpancés (y la de todos los primates), los grupos sociales de los bonobos son matriarcados. Entre ellos, las mujeres mandan. Tienen la mayor jerarquía y son las líderes del grupo. Sin protestas ni tutías.

Por eso, la sociedad de los bonobos es pacífica, placentera, relajada y, dicen, un poco hippie. Y pensar que nosotros y nosotras, los humanos, lo tenemos tan cerca de nuestra genética y no lo sabemos usar.

Aquí, un videíto sobre nuestros primos, a los que he recordado en el Día Internacional de la Mujer. Véanlo y me lo agradecerán. Da qué pensar.


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